FUENTE: Blog Anaya Infantil y Juvenil

A través de un tenebroso y cruel personaje, Erik, atormentado por la deformidad de su rostro y su pasión por la belleza, y de los recovecos de un edificio, la Ópera de París, Leroux nos introduce en ese desconocido mundo del otro lado del telón. Llevada con enorme éxito al cine y al teatro, El Fantasma de la Ópera sigue fascinando al lector por su mezcla de romanticismo tardío, novela gótica y novela policíaca.
Gaston Leroux (1868-1927) nació en París y fue a la escuela en Normandía, donde su familia tenía una empresa de construcción naval. De niño disfrutaba navegando, pescando y leyendo las novelas de aventuras de Victor Hugo (1802-1885) y Alexandre Dumas padre (1802-1870), que le inculcaron el deseo de ser escritor.
Su obra más difundida en la actualidad es precisamente El Fantasma de la Ópera, que empezó a publicarse como folletín en el diario francés Le Gaulois a finales de 1909, y al año siguiente apareció como libro. Pese a su excelente pulso narrativo, la novela no conoció un verdadero éxito popular hasta 1925, cuando apareció la versión cinematográfica dirigida por Rupert Julian, en la que Lon Chaney (1883-1930), apodado «El hombre de las mil caras», interpretó el personaje de Erik, el fantasma. La escena en la que Erik toca el órgano y Christine se le acerca por detrás y le quita la máscara es considerada con justicia como una de las más memorables de la historia del cine. En todas las copias conservadas, la imagen en la que el rostro de Lon Chaney aparece por primera vez está desenfocada, quizá por el sobresalto del camarógrafo. Para aliviar los desmayos de los espectadores, la propaganda conminaba a las salas de cine a disponer de abundantes sales de olor.
El Fantasma de la Ópera ha sido objeto de otras muchas adaptaciones, tanto cinematográficas como teatrales. Una de ellas es el musical del mismo nombre de Andrew Lloyd Webber (1948), que pasa por ser, desde el punto de vista económico,el espectáculo artístico más rentable de la historia.
(Vicente Muñoz Puelles, texto extraído de la presentación a esta edición de El Fantasma de la Ópera)
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